
¿Metallica acústico?... Ya habían hecho unas cuantas incursiones en esta área hace una década, en este mismo festival benéfico. Pero la idea de poder presenciar en vivo a Metallica, en medio de las grabaciones de su nuevo disco y saber en qué forma se encontraban, era una incógnita.
El show se realizó en el Sharoline Amphithetre de Mountain View, una pequeña localidad ubicada a 40 minutos de San Francisco y cerca de los grandes complejoS tecnológicos de Silicon Valley. El anfiteatro es un recinto abierto, para capacidad de cerca de 30 mil personas.
El espectáculo del domingo comenzó a las 14 hrs. Ya al llegar al lugar, uno se dá cuenta que no es un show "normal" de Metallica. Personas de todas las edades y estilos se dan lugar para presenciar este evento benéfico, llevado a cabo por más de 2 décadas por Neil Young y su esposa Peggy.
La encargada de abrir los fuegos fue Regina Spektor, cantante pop/alternativa, que logró animar a parte de la audiencia más joven. Luego, siguó el espectáculo con las actuaciones tibias de Tegan & Sara (especie de Tattoo, estilo folk rock), My Morning Jacket (que reemplazaron a última hora a Eddie Vedder con Flea y Jack Irons) y John Mayer.
El legendario Tom Waits logró encender al público, gracias a su carisma y genialidad, que el propio James Hetfield ha reconocido como una gran influencia. Tras aquello, el veterano rocanrrolero Jerry Lee Lewis y el anfitrión Neil Young prepararon los fuegos para el plato de fondo: Los Four Horsemen.
Metallica salió a escena y de inmediato sorprendió con cuatro covers. "I Just Want To Celebrate", de Rare Earth entuasiasmó instantáneamente a los fans de la banda y el resto de las personas que desconocían a Metallica y se quedaron para presenciar que ocurriría.
Metallica tocó el pegajoso tema con gran entusiasmo, tras el cual prosiguió con "Please Don't Judas Me" de Nazareth y el nostálgico "Veteran Of Psychic Wars" de Blue Oyster Cult (los mismos de "Astronomy" del "Garage Inc"). Toda la gente ya estaba a esa hora bastante sorprendida con el listado de temas elegidos por la banda. Pero las sorpresas sólo estaban comenzando. "Brothers In Arms" de Dire Straits fue el cuarto tema elegido por la banda para la noche. Finalizado dicha canción James Hetfield bromeó con que Metallica sería esa noche una banda de covers y que seguirían el concierto con un cover de... Metallica. Y en cierta medida fueron ciertas las palabras de James. "Disposable Heroes" sonó distinta. El grupo reconstruyó el tema de una manera casi irreconocible dando vuelta los versos y los coros y los arreglos metaleros, para transformar el clásico de 1986 en un digno exponente acústico para el repertorio de esa noche.
Durante toda la tocata la banda se mostró sólida y afiatada. Una de las razones del set elegido se explica, por una parte, por el homogéneo público asistente al espectáculo; y por otra parte, los propios niños del Bridge School que, en una cantidad cercana a la veintena, observó privilegiadamente la performance de Metallica en una tarima, justo detrás de la batería de Lars.
Tema aparte, se nota que James, Kirk, Lars y Robert han estado trabajando duro en los estudios, ya que musicalmente no flaquearon en ningún momento. Sólo en algunos instantes se notó cierto nerviosismo por tocar frente a una audiencia que no es la usual de Metallica y por tocar en un ambiente musical lejano al tradicional de las guiatarras eléctricas. En especial James Hetfield se mostró algo nervioso, dado que constantemente se secaba sus manos producto de una transpiración mayor a la habitual. Sin embargo, en lo musical estuvieron 100 puntos. La voz de James impecable, sólidos y prolijos solos de Kirk y una base rítmica sumamente afiatada con Lars y Robert llevando la batuta.
Pero si "Disposable Heroes" resultó una impresionante versión reconstruída, "All Within My Hands" reconfirmó que Metallica es una de esas bandas "elegidas" y que se dá muy pocas veces en la historia. El que es quizás el tema más potente y agresivo de "St. Anger" fue moldeado con sonidos sin amplificación ni distorciones de manera magistral.
Para cerrar la noche dos clásicos que, de cierta forma, fueron compuesto pensando en un formato unplugged". "The Unforgiven" y "Nothing Else Matters" fueron el cierre perfecto para una noche mágica, de esas que serán recordadas por siempre por Metallica y sus seguidores.
FUENTE: CHILEAN HORSEMEN